Estaciones…

“Nunca dejés de buscarme la excusa más cobarde es culpar al destino” I. Serrano
Llegasta en invierno
y juntos calentamos cada espacio frio que existia dentro de nuestras soledades,
vimos juntos como caían lluvias torrenciales…
a veces nos brillaba el sol como el más hermoso de los veranos de las zonas tropicales…
El viento siempre nos acompaño y las risas eran las que reinaban.
Me fui cuando comenzaba la primavera,
y tu amor eran las flores que me acompañaron en esta estación que no existe en mis tierras…
cuando sentí que las flores se marchitaban salí corriendo a tus brazos
a vivir los veranos que tanto habiamos soñado.
Dejé el confort tus brazos una triste noche en la que mi confusión no cabía en el asiento de un avión
iba llena de promesas que sabía que con poca paciencia se disolverian como la niebla.
Ahora un otoño prematuro parece caer sobre nosotros,
un sentimiento añejo y lleno de miedo está pujando
se miran como caen las hojas, llena tu alma de sombras
y la mia de miedos de partir ante nuestra mirada enamorada.
Quizá el largo otoño que está por venir a miles de millas, más lejana ahora de vos,
termine por prepararme para la soledad del invierno europeo,
quizá mis miedos me hagan presa y la soledad en la que tú no estarás me lastimará aún más.
No quiero que venga el invierno, ni que se acelere más el otoño,
quisiera imaginarme que llegará este viernes y tu estarás esperando en la puerta del carro.











