
Por una extraña razón me desperté en medio de la noche despues de haber quedado noqueada (más bien relajada) con uno de esos elixers de la sabiduría que se compran por estos rumbos (chevechitas, amadas chevechitas). Lo raro no fue haber quedado dormida despué de tomarme tres vacitos… lo raro ha sido despertarme en medio de la noche y ver el reflejo de la luz que viene de afuera de la casa y escuchar gritar a mi sobrina y cuñada mientras se reian como pasa casi todas las noches, como un ritual para dormirse y sentir muchisima melancolía.
Say Mama –decía mi cuñada– Mama respodía Ella, dada, dada… Ella, ella, mimi … mimi.. y así comienza la enumeración de la lista de todas las cosas que Ellita sabe decir.. Claro que no hay nada de extraño en todo esto… he escuchado el mismo ritual.. y la misma lista durante tanto tiempo que me la puedo de memoria.… lo raro fue despertarme y al ver la luz y todo este ritual pensar que en unos meses no estaré acá.. y que nada será del todo familiar, que estas hermosas imagenes familiares serán solo un recuerdo claro y que en unos meses cuando comience mi nueva vida tendré que comenzar a arreglarmelas por mi misma, a miles de millas de todas estas personas que me aman y me han cuidado durante 25 años. Y les seré sinceros y tengo panico.
Sigo intentando entender por qué me ha pasado toda esta situación del desempleo, mi nuevo amor, el robo de los papeles y mi nueva futura vida que está a tres meses de alcanzarme… o más bien de alcanzarla. He tenido este sueño desde que me gradué del colegio.. y ahora que finalmnete podré vivirlo… comienzo a verle las responsabilidades que me traerá y da bastante miedo.
No es que le esté viendo el lado negativo a todo, pero sean sinceros a todos nos pasa… estamos a punto de alcanzar lo que hemo querido durante años.… y te paras y miras todas lasposibilidades… te das cuenta que no hay marcha atrás… y que así como será de satisfactorio… podría ser demasiado para toda tu vida. Después de haber dado el primer paso… el tiempo parece estar volando y se me ha creado un vacio en el estomago por no saber cuándo regresaré a esta casa… o a mi propia casa… y no saber las condiciones bajo las que viviré en mis 25 años.
Llegó la hora de crecer.… de caminar por mi sola… o intentarlo… lejos de los cuidados amorosos de mi papá… de los consejos de mi mamá y mi hermano, de los brazos de Marina, de los hombros y carcajadas de mis gatos y mis amigos.… sin los besos de Pedro… sin tantas cosas q espero llenarlas con nuevas experiencias, una nueva y más fuerte Mishita que esté más preparada sentimentalmente para este mundo que va…Pero lo lograré.. tengo que lograrlo… ser fuerte y caminar con buen paso.
¿Me seguirán queriendo en la distancia?
Tengo miedo que un día no quieran estar más conmigo… que la rutina y el tiempo sean la palanca para el olvido… para el invierno…