Echaré Raices…
Echaré raíces…
y mi lagrimas humedecerán mis tierras
que las tristezas de ahora
se conviertan en victorias eternas
Que mi cuerpo sea robusto tronco
que sostiene mis sueños
mi inteligencia
y mi felicidad ganada
Echaré raíces y finalmente
dejaré de sentirme en el aire.
Que mis decepciones en abono se conviertan
-Fértil alimento para mantenerme alerta-
Echaré raíces…
Que el optimismo sea mi sol
Dios hecho viento.
¡¡¡Algo florecerá de todo esto!!!
Echaré Raices…
Echaré raíces…
y mi lagrimas humedecerán mis tierras
que las tristezas de ahora
se conviertan en victorias eternas
Que mi cuerpo sea robusto tronco
que sostiene mis sueños
mi inteligencia
y mi felicidad ganada
Echaré raíces y finalmente
dejaré de sentirme en el aire.
Que mis decepciones en abono se conviertan
-Fértil alimento para mantenerme alerta-
Echaré raíces…
Que el optimismo sea mi sol
Dios hecho viento.
¡¡¡Algo florecerá de todo esto!!!
Al que ingrato me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata;
maltrato a quien mi amor busca constante.
Al que trato de amor, hallo diamante
y soy diamante al que de amor me trata;
triunfante quiero ver al que me mata
y mato a quien me quiere ver triunfante.
Si a éste pago, padece mi deseo;
si ruego a aquél, mi pundonor enojo:
de entrambos modos infeliz me veo.
Pero yo por mejor partido escojo
de quien no quiero, ser violento empleo,
que de quien no me quiere, vil despojo.
Recuerdo haber leído este poema hace 7 años… me llamó mucho la atención. Sor Juana Inés de la Cruz… se convirtió desde entonces en una de mis escritoras favoritas. Vigente aún muchisimos años después… solo confirma que estaba dispuesta a luchar por una equidad de genero… aún en esos años en los que parecía casi imposible.

Las mujeres en El salvador, en muchas zonas muy pobres siguen siendo y manteniendo ese patrón machista… que parece un circulo vicioso…
ME dijo que se llamaba Joaquina… que tenía 25 años -aún cuando pensé que superaba los 45- que la niña que cargaba en sus brazos era su tercer hija pero la única que estaba con ella en estos momentos, los otros los tenían sus abuelos, y que pronto tendría un nuevo hijo.
Comencé a hacerle la serie de preguntas que tenía en mi encuesta. Al igual que las otras 8 mujeres que había entrevistado antes, no sabía leer, nunca fue a la escuela, era ama de casa y su estado civil era “acompañada”. No conocía la defensoría para la niñez y la adolescencia, y tenia muy poco conocimiento sobre las violaciones a los derechos de los niños.
“es que mire, aquí pasan las cosas y uno es mejor quedarse callado, ud sabe verdad!” – me dijo como intentando buscar confianza en mí. “¿ha escuchado de algún caso dentro de la comunidad en el que se de una violación a los derechos del niño?”- le pregunté.
Ella asintió y me dijo, “Yo, cuando estaba chiquita, mi abuelo me quería hacer mujer, y yo me le corría cada vez que el lo intentaba. Hasta que un día vino mi tio y me agarró por la fuerza, y desde entonces soy mujer, ya sabe?… yo no quería señorita. Pero uno qué puede hacer?”
Cuando tenía 13 años comencé a prostituirme, mi abuelo me comenzó a insistir en que me acostara con él. Yo le dije, con el respeto de uste, me dijo, Yo soy puta de la calle pero no de la casa, ud es mi abuelo y respeto a mi abuela.
A los 14 años quedé embarazada de mi niña. Ese señor entró una noche cuando mi niña dormía y me agarró a la fuerza. Cuando le dije a mi abuela me echó de la casa. Llegó la policía y me quitaron a mi niña, me dijeron que era una mala mujer y que no merecía criar a mi hija. Me la quitaron y la dejaron al cuidado de mis abuelos. He intentado que me la devuelvan pero siempre me echán a la policía. A mi me da miedo que el señor ese le haga algo porque la dejan sola con él.
Anduve en la calle mucho tiempo. Tuve otro hijo pero me lo robaron. Hasta que conocí a mi compañero de vida. Él me trajo a vivir acá, pero es bien difícil mi todo esto. Si sigo aquí es por mis dos niños. Pero sí, como le digo, nunca hacen nada… uno sale perdiendo siempre…
Mantuve silencio durante todo su relato. Aún cuando estaba consciente de lo que podía encontrarme, y que esta es la realidad nacional, no dejó de entristecerme. El machismo está tan presente en esa comunidad, La cocotera, Acajutla, que solo es una muestra de muchas en latinoamerica. Las comunidades olvidadas, las que son muy convenientes para los políticos y a las que solo se acercan en los momentos de las elecciones, a regalar, vasos plásticos y camisas.
En el resultado de las encuestas fue, la mayoría de mujeres no saben leer ni escribir, contrario con los resultados de los hombres. Se desconocen el derecho al nombre, a la educación, a la seguridad, entre otros. Pero cómo se harán cumplir sí las autoridades no hacen nada?, si son las mismas autoridades las que no les interesa una población consciente. Que gasta mucho de su presupuesto en mensajes mediaticos, que por cierto pocas de esas comunidades olvidadas llegaran a ver, por que en la mayoría de hogares no tienen televisión, ni radio.
Se aproximan las elecciones presidenciales… ellos volverán a escuchar promesas, de las que se quejaron con nosotros, y esperaran que algún momento sean reconocidos como ciudadanos, no solo en periodos electorales.

Las mujeres en El salvador, en muchas zonas muy pobres siguen siendo y manteniendo ese patrón machista… que parece un circulo vicioso…
ME dijo que se llamaba Joaquina… que tenía 25 años -aún cuando pensé que superaba los 45- que la niña que cargaba en sus brazos era su tercer hija pero la única que estaba con ella en estos momentos, los otros los tenían sus abuelos, y que pronto tendría un nuevo hijo.
Comencé a hacerle la serie de preguntas que tenía en mi encuesta. Al igual que las otras 8 mujeres que había entrevistado antes, no sabía leer, nunca fue a la escuela, era ama de casa y su estado civil era “acompañada”. No conocía la defensoría para la niñez y la adolescencia, y tenia muy poco conocimiento sobre las violaciones a los derechos de los niños.
“es que mire, aquí pasan las cosas y uno es mejor quedarse callado, ud sabe verdad!” – me dijo como intentando buscar confianza en mí. “¿ha escuchado de algún caso dentro de la comunidad en el que se de una violación a los derechos del niño?”- le pregunté.
Ella asintió y me dijo, “Yo, cuando estaba chiquita, mi abuelo me quería hacer mujer, y yo me le corría cada vez que el lo intentaba. Hasta que un día vino mi tio y me agarró por la fuerza, y desde entonces soy mujer, ya sabe?… yo no quería señorita. Pero uno qué puede hacer?”
Cuando tenía 13 años comencé a prostituirme, mi abuelo me comenzó a insistir en que me acostara con él. Yo le dije, con el respeto de uste, me dijo, Yo soy puta de la calle pero no de la casa, ud es mi abuelo y respeto a mi abuela.
A los 14 años quedé embarazada de mi niña. Ese señor entró una noche cuando mi niña dormía y me agarró a la fuerza. Cuando le dije a mi abuela me echó de la casa. Llegó la policía y me quitaron a mi niña, me dijeron que era una mala mujer y que no merecía criar a mi hija. Me la quitaron y la dejaron al cuidado de mis abuelos. He intentado que me la devuelvan pero siempre me echán a la policía. A mi me da miedo que el señor ese le haga algo porque la dejan sola con él.
Anduve en la calle mucho tiempo. Tuve otro hijo pero me lo robaron. Hasta que conocí a mi compañero de vida. Él me trajo a vivir acá, pero es bien difícil mi todo esto. Si sigo aquí es por mis dos niños. Pero sí, como le digo, nunca hacen nada… uno sale perdiendo siempre…
Mantuve silencio durante todo su relato. Aún cuando estaba consciente de lo que podía encontrarme, y que esta es la realidad nacional, no dejó de entristecerme. El machismo está tan presente en esa comunidad, La cocotera, Acajutla, que solo es una muestra de muchas en latinoamerica. Las comunidades olvidadas, las que son muy convenientes para los políticos y a las que solo se acercan en los momentos de las elecciones, a regalar, vasos plásticos y camisas.
En el resultado de las encuestas fue, la mayoría de mujeres no saben leer ni escribir, contrario con los resultados de los hombres. Se desconocen el derecho al nombre, a la educación, a la seguridad, entre otros. Pero cómo se harán cumplir sí las autoridades no hacen nada?, si son las mismas autoridades las que no les interesa una población consciente. Que gasta mucho de su presupuesto en mensajes mediaticos, que por cierto pocas de esas comunidades olvidadas llegaran a ver, por que en la mayoría de hogares no tienen televisión, ni radio.
Se aproximan las elecciones presidenciales… ellos volverán a escuchar promesas, de las que se quejaron con nosotros, y esperaran que algún momento sean reconocidos como ciudadanos, no solo en periodos electorales.