44 días
Dejo de existir por unos minutos. Siento como lentamente me estrujan el corazón. Como se ahoga las lagrimas no nacidas. Como los malos presentimientos toman control. Dejandome caer una y otra vez durante 44 días, sin tener un plan exacto, ni hora de llegada… y por supuesto, todas las partidas perdidas. Dejandome sentir cada minuto […]








