Dame tres minutos,
o un segundo.
Dame medio día
para naufragar en tus rumbos.
Entonces,
la memoria me hará partir.
No habrá más drama.
Ni teatros montados.
Si me das ese momento
en el que espero saber a qué sabe el cielo.
Dame tres minutos,
o un segundo.
Dame medio día
para naufragar en tus rumbos.
Entonces,
la memoria me hará partir.
No habrá más drama.
Ni teatros montados.
Si me das ese momento
en el que espero saber a qué sabe el cielo.