Enlazando la luna con la pasión

Mempo Gia­r­dinelli, escritor y peri­odista. Nació en Resisten­cia, Chaco en 1947, ciu­dad a la que regresó para radi­carse en 1990, luego de haber estado en exil­i­ado durante algunos años, debido al rég­i­men mil­i­tar bajo el cual estaba Argentina.

Escribe Luna Caliente, durante su destierro, en New York 1982 y la final­iza en Méx­ico DF en 1983.

Luna Caliente, es una obra que puede lle­gar a cat­a­log­a­rse como un cuento corto. Es intenso desde el primer momento es capaz de envolver al lec­tor y hac­erlo tes­tigo de esta his­to­ria. Sus per­son­ajes tienen car­ac­terís­ti­cas tan opues­tas, los pen­samien­tos del pro­tag­o­nista hacen que la his­to­ria sea más absorbente. El juego de ver­dugo y vic­tima, hacen que el lec­tor reflex­ione acerca de quien ver­dadera­mente es la vic­tima y quien es el ver­dugo. Con un desen­lace esper­ado, pero con un final que deja mucho que pensar.

A lo largo de la nov­ela, la luna se pre­senta insis­ten­te­mente como una especie de afrodis­íaco, como ese brillo que da Araceli una dimen­sión erótica, mis­te­riosa y peli­grosa a pesar de solo tener 13 años y Ramiro los sufi­cientes como para doblarle la edad.

Cada vez que Ramiro veía la luna caliente, el lle­gaba a un grado de excitación extremo, y al mismo tiempo se sen­tía asus­tado de no saber como con­tro­lar sus impul­sos. Y justo en el final, el autor cierra con la relación de la luna caliente, y la piel de Araceli, de la sigu­iente man­era: “sólo había entonces y para siem­pre; el recuerdo de la luna caliente del Chaco; insta­l­ada en un pedazo de piel, la piel más exci­tante que él jamás conocería”.

Araceli, es una niña de 13 años, flaca y pier­nas largas, cabello largo y grueso con un fle­qui­llo que encuadraba su del­gada cara. Sus ojos eran negros, quizá tanto como la noche pro­funda, su mirada era lán­guida y en ellos se podía ver cierta astu­cia, en tér­mi­nos del autor “parecía a la vez orgul­losa y azo­rada por esos pechi­tos que empez­a­ban a explotarle bajo la blusa blanca”

El per­son­aje de Araceli, se va pre­sen­tando de una niña con mirada ardi­ente, una niña vio­len­tada, luego de la vio­lación que cometió Ramiro en su con­tra. Araceli, a lo largo de la his­to­ria, se con­vierte en la per­sona encar­gada de mane­jar las situa­ciones. No tenia ni la fuerza física, ni quizá la astu­cia psi­cológ­ica, pero si es capaz de hac­erlo medi­ante a su sex­u­al­i­dad. Cada vez que ella quiere, es capaz de hacer perder la cabeza a Ramiro.

Se pueden iden­ti­ficar una nueva fase de Araceli, luego de cada una de sus supues­tas muertes. Araceli muere la primera vez, cuando le qui­tan su inocen­cia y se con­vierte en aque­lla que nece­sita de sexo para resolver todos sus prob­le­mas. Una niña mujer, alguien que actúa como una inocente en su forma de hablar, de pedir las cosas y de actuar pero con una fijación y per­ver­sión por sen­tir a Ramiro, su ver­dugo, den­tro de ella. La segunda muerte, es cuando Ramiro la asfixia en el auto, él estuvo seguro que Araceli había muerto, la ve azul, pál­ida, con su ros­tro en som­bras; así la deja y se va huyendo a Paraguay, seguro que hoy si ya no había vuelta atrás y que su vida se había acabado. Araceli aparece nue­va­mente, quizás como un fan­tasma que insiste en ser parte del pre­sente y futuro de su amada obsesión.

En la nov­ela se plantean dos tipos de tiem­pos y dos tipos de espa­cios. Por ejem­plo el espa­cio psi­cológico se da cada vez que Ramiro hace intro­spec­ciones, anal­iza las situa­ciones, y piensa si lo que esta haciendo está mal o está bien. Las veces que él se siente exci­tado o con miedo. Cuando razona acerca de su com­por­tamiento y se com­para con un ani­mal. Piensa que será capaz de con­tro­lar la situación, pero por lo gen­eral se le ter­mina saliendo de las manos. Por otro lado en el mismo tiempo psi­cológico se observa lo que se puede lla­mar día, los sen­timien­tos a la máx­ima expre­sión y noche, cada vez que el con­sigue dormir, siendo entonces el único momento en el que toda esa ten­sión baja. Los momen­tos en los que Araceli aparece en la his­to­ria, son pecu­liar­mente bas­tante inten­sos. Araceli logra cap­turar la aten­ción de Ramiro con su sen­su­al­i­dad y hace que el se olvide de cualquier regla de moral, que sea capaz de deten­erlo para obtener su objeto de deseo.

En la parte del espa­cio físico, los espa­cios son pequeños, bas­tante lim­i­ta­dos. Esto per­mite que la aten­ción se cen­tre aun más. La vio­lación, ocurre en un dor­mi­to­rio, donde la única tes­tigo e inci­tante es la luna. En cada espa­cio donde ocurre la locura de Ramiro, la luna esta pre­sente. En la parte del Tiempo físico, durante el día, Ramiro enfrenta los prob­le­mas que durante la noche trato de huir. Siem­pre quiere escapar antes que el sol salga, para no dejar ras­tros de las bar­bari­dades que pudo haber cometido durante la noche. En el día Ramiro, es sometido a lar­gos inter­roga­to­rios, durante los cuales se niega acep­tar cualquier tipo de culpa. Es tam­bién, en el día donde Araceli se le aparece a Ramiro. Cuando hay luz del sol, Araceli toma las deci­siones por Ramiro y trata de defend­erlo y por ella es que el logra salir de la cárcel.

Me parece tam­bién impor­tante, destacar las car­ac­terís­ti­cas de Ramiro que tanto remarca el autor. Lo plantea como alguien bas­tante inteligente y per­se­ver­ante, de clase media, bas­tante int­elec­tual y acos­tum­brado a una vida cos­mopolita. Nadie se imag­i­naria que una per­sona como esta se desqui­cia­ría por tener una niña como Araceli. Pasando por com­pleto las reglas de la moral, esta dis­puesto a obtener su objeto de deseo a costa de cualquier cosa. Intenta seducirla, pero se da cuenta que no puede, entonces pierde el con­trol de sus actos y la viola, de la man­era mas sal­vaje, hasta el punto de pen­sar que Araceli ha muerto. Parece un punto bas­tante machista, pen­sar que como hom­bre puede tener cualquier cosa que quiera medi­ante el uso de la fuerza.

Al creer que Araceli ha muerto, trata de regre­sar a su vida nor­mal, después de asesinar a otra per­sona mas, regresa fría­mente a su casa y duerme. Para su sor­presa, al des­per­tar, su vic­tima, seguía viva y lo esper­aba en su casa. Para decirle que quería volver a sen­tirlo cerca. Araceli logra que Ramiro haga lo que ella quiere, con el solo hecho de mostrar su sexo. Ramiro parece una bes­tia cada vez que piensa en la piel de Araceli.

Me parece que el autor le da un enfoque machista a la nov­ela desde el punto en el que plantea a Araceli como un fruto pro­hibido, que se le insinúa con­stan­te­mente al hom­bre para que la posea. Lo deja como aque­lla frase famosa que rodea a los hom­bres: El hom­bre llega hasta donde la mujer lo per­mite. Araceli, lo per­mi­tió desde el momento en que miro direc­ta­mente a los ojos, y para Ramiro fue una invitación clara para poseerla.


No importa que tan estu­di­ado, o int­elec­tual pueda ser Ramiro, él jamás tuvo el con­trol de la situación, y el lo supo desde la primera vez que la vio. Ella fue capaz de mane­jarlo a su antojo, con su joven cuerpo y su mirada. Después que él la violo, él se con­vir­tió de vic­ti­mario a vic­tima. Con­vir­tién­dose en el capri­cho sex­ual del que fue su objeto de deseo. Ella sabía como mane­jarlo, con voz de niña y acti­tudes de mujer, el cuerpo de Araceli se volvía irre­sistible a la luz de una luna caliente, de aquel lugar lla­mado “El Chaco”.

 

 

 

(Aclaro que esto fue escrito hace tres años, lo pongo para com­par­tirlo con uds aunque hay algu­nas situa­ciones con las que ya no estoy de acuerdo de este planteamiento. No lo edito porque refleja un tiempo y espa­cio difer­ente a mis viven­cias de ahora y quiero dejarlo asi para recordar)

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • Twitter
  • RSS
Read Comments

One Response to “Enlazando la luna con la pasión”

  1. gloriasalomon dice:

    LA LUNA ESTA CALIENTE EN FONTANA.… mami, a mi siem­pre me hala­gan tus escritos, por que despl­ie­gan todo el juicio con el que ves la vida! y ver tus pal­abras me hace ver de una man­era total­mente difer­ente el libro, si lo vuelvo a leer, creeme que tu opin­ion será una vari­able con­stante. Has des­per­tado en mi las ganas de com­erme esa his­to­ria de nuevo. Me hace recor­dar a Allan y como me recomendo este libro, por cierto gra­cias por pre­sen­tarmelo. Mami las mejores cosas en mi vida traen el sello MISHITA.

Leave a Reply