me perderé en tu vida
como la dulce brisa que rozó tus labios
tu silueta guapa, tu nariz respingada
que no volveré a sentir.
me perderé ante todas tus quejas.
Me quedaré como una noche bonita.
Porque debés de aprender cuando
No dar las gracias.
En tu recuerdo
quizá permanezca
como aquella muchacha rara
que te miraba mientras la acariciabas,
que pensaba en sonreir cuando estaba cansada.
Seré desde ahora en adelante
la canción inexistente.
la promesa olvidada
la vida en rosa que jamás entendiste.







