Historia existencialista sin Ellos

Ella siguió gritando, casi sin respirar,…” yo solo quiero que me quieran tal cual soy”….
En este cuento no hay un principio determinado…. El final, el nudo y el inicio… en cada escena se repite… el grito callado… de cual esquizofrénica voz provenía de una mente en la que creció encerrado el anhelando deseo de ser libre… de ser lo que quería ser… sin importar… el ser…. Sin el panóptico de Focaoult…. Sin la tristeza iluminada desde su computador…. Aún con la cantidad de peluches– juguetes empolvados y arrinconados en su cuarto. Recuerdos de adolescencia atrapados como recientes en ese cuarto sin terminar…. Tan infinitamente imperfecto como el final de su cuento y ese constante grito agudo y multifónico “yo soy.. yo soy…. Así soy”…
En medio de desvaríos la soledad deja de ser una amenaza para convertirse en una realidad casi tangente… inundando cada sentido… con cada sonido de la televisión de un programa que he visto 10mil veces.. y la cantidad de aire que tira el ventilador… se vuelve un eco constante en el encierro autoinfringido…. Y la locura… la locura es mi nuevo somnífero..
En este medio.. miedo.. en esta realidad.. comienzo a convencerme que algunos instintos controlados podrían llevarme, si dejo de darle latigazos, a un bienestar creativo en el que la vida podría finalmente sonreírme… dejando como huellas-fósiles ese pasado que no ha hecho más que llenarme de depresiones y supresiones de instintos bestiales , que en sueños me han demostrado su lado más bello. Dejando atrás la autoculpa de ser… ser mujer… con carácter fuerte-irreverente-desafiante…. La autoculpa de no ser ni cumplir idealizaciones de otros… ese instinto tiene que llevarme a la diferencia de esta masa continua que se está convirtiendo la sociedad.
Ella se agarra la cabeza, sintiendo todo el peso de su inconclusa vida en sus hombros… piensa en las guerras que ha luchado y ha dejado inacabadas.. en las veces que ha volado sin sentirle gusto al vuelo… en las veces que toco el cielo de la libertad y le preocupó el final… ella piensa en las noches en las que se quejó de la cama sin pensar en que tenia un lugar seguro donde descansar. Toca el cielo diariamente y otras quejas la distraen y le dicen que se cuide de la conformidad.
No hay lujo suficiente, ellos siempre quieren más. Parecen que en algún momento te pedirán los ojos y ella gracias a su devoción se los dará. Seguramente luego se olvidarán de semejante regalo y pensarán que fue de baja calidad. Ella se quedará sin nada… y los gritos no cesarán.. “quiero más.. quiero más”
Ella solo quiere calmar su nueva bestia surgida hace unos meses. No sabe como resolver la vida cuando el amor.. el amor de la esencia-escena se fue. Cómo responder ante los afectos cuando los cargamentos de guerras pasadas están programadas para la autodestrucción… como dejar de salir en vías de escape rápidas cuando ella sigue gritando.. Déjenme.. quiero ser.. quiero ser… si soy.. aún así me vas a querer?
Ella quiere dejar de confundir a los fantasmas con los dragones. Dejar de confundir concentración con significado. Ella quiere darle vuelta a su vida… aprender de formas y composiciones. Ella quiere sonreír. Aún cuando no está segura si de noche seguirá gritándole a las estrellas y a la luna que durante noches adolescentes parecía reconstruirla plenamente, llenarla de esperanza aun cuando siempre se ha sentido tan diferente. Que en algún momento alguien la verá en primer plano y la reconocerá sin más reconstrucciones de contexturas.












Algunos dicen que querer es poder…
Podria calmarse la bestia, podria no confundir fantasmas con dragones, podria la autoculpa desaparecer y dejar ser libres… pero como cuesta dar ese gran paso!
No es imposible, es de tener paciencia.
Un abrazo.