Quisiera saber de dónde viene el luto que me cargo.
para una depresiva los dias buenos, en general, son contados.
quisiera encontrar la llave para la armadura en la que me meti durante la noche
quién sabe por qué de anteayer a ahora, todo se llenó de reproches.
No quiero verme nuevamente envuelta en amargos abrazos solitarios,
ni que el miedo haga cueva en mi como lo hacía hace años.
Ni visitas, ni sonrisas, ni voces,
todo parece alterado, como ecos nocturnos, bolas y rebotes.
Ayer cuando anochecía escuché tantas voces.
Ninguna se me habló. Ninguna quizo escucharme.
Viví una pelea, que no era mia y sin embargo me vi envuelta en ella.
Escuché quejas, palabras de reclamos…
Ni en amor ni en llanto…
en ninguna logré escucharte…
te llamé para aliviar soledades,
ninguna respuesta llegó para ninguna queja.
Me sigo preguntando como quitarme esta pena..
no le vi el principio y tengo miedo que se extienda.








